Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A una breve escapada desde la ciudad, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://orlandojjru791552.link4blogs.com/61130573/el-encanto-campestre-de-la-sabana-vivir-el-lujo-en-cundinamarca